lunes 24 de octubre de 2011

PARA UN DÍA INVISIBLE




cuando no sé de mí,
cuando lentamente los sueños se cierran
y los salmos marchitos en la boca
abren una oscuridad de higueras

alma, yo te escucho

yo tenía un niño perdido en mi palabra
y los brazos contemplados del aire
yo esperaba el agua dislocada de la música
el mar pequeño y vivo donde despierto
ya en tu color de madera arrodillada, alma,
quería el amor de mi descanso
tu herida de silencio en los paisajes
o simplemente la sal, tan de tu luz y abrazo

no estás, alma, no me habitas

entonces queda llorar, queda el abandono,
queda preguntar tu nombre a las muchedumbres
caminar por la ciudad en un dolor de espera
creerme infinito en los mapas del diluvio
o imaginar un día invisible
para empezar a ser hombre y celebrarte

aquí estoy, sin nada en las manos
entre el juego de la sed y los desvelos

ámame, alma, te pido amor
y un pájaro soleado contra toda sombra.


Marioantonio Rosa.2011
Derechos Reservados.